¿Debo tolerar su constante mal humor?

No es algo nuevo. Desde el noviazgo soportábamos el mal humor de nuestra pareja y, muy frecuentemente, terminábamos dándole la razón para dejar a un lado el problema y, así, poder vivir un momento más feliz.
Por supuesto, que nuestro conyuge es una persona muy valiosa, pero su mal humor día a día se incremente y por más que intentemos buscar los motivos nunca logramos dar con ellos.
Como en toda relación de dos, la culpa es compartida. Por un lado, vemos que nuestra pareja no responde de la manera que debería y que nos “castiga” gratuitamente; pero también debemos admitir que un freno puesto en su momento, cuando ya no se había tomado esta actitud como costumbre, hubiera sido muy beneficiosa. Ya es tarde para eso, entonces es conveniente buscar otra solución.
Evitar dar respuestas en sus momentos de mal humor y restarle importancia al asunto puede ser de mucha ayuda. Tal vez en un comienzo no lo tome de buena manera, pero el ver que su actitud no tiene resonancia en nosotros lo hará desistir. Cuando la tormenta haya pasado y estemos en un momento de mayor tranquilidad podremos hacerle ver esta actitud mucho más positiva.
Por otra parte, los psicólogos afirman que muchas veces el mal humor de una persona puede ser una expresión de su falta de autoestima. Entonces, otra manera de ayudarlos a superarlo es animarlo a colaborar en algunas asociación o a practicar alguna actividad que lo ayude a valorarse y a quererse más.

 

¿Cómo entretengo a mis hijos con poco dinero?

Estas son algunas ideas que no angustian el bolsillo y entretienen.
Organice sus horarios para ir al cine en los días y funciones con descuento. Puede ahorrar hasta un 50 por ciento del costo de la entrada. A la salida, en lugar de ir a cenar afuera, deje un almuerzo o cena listo para calentar o servir en casa o pida comida por teléfono.
Tenga en cuenta los espectáculos para grandes y chicos que se organizan en centros culturales, clubes y sociedades de fomento. La entrada suele ser muy económica o incluso gratuita.
Si desea juntarse con sus amigos, no hay motivo para que resulte toda una inversión. Póngase de acuerde para visitar en una casa diferente cada vez. La anfitriona puede encargarse de la bebida y las invitadas podrán colaborar con algo para comer.
Si las salidas de pareja se frustran por falta de dinero para contratar una niñera, acuerde con una amiga para alteran el cuidado de los chicos.
Todas las diversiones no involucran el dinero: pueden realizar una caminata por barrios desconocidos para usted o crear circuitos por las plazas cercanas. En muchas hay espectáculos callejeros y ferias artesanales muy entretenidas.
En las bibliotecas públicas puede conseguir material de lectura muy interesante para toda la familia sin gastar un solo peso.
Cuando se trata de entretener a los chicos puede organizarse con otras mamás para armar reuniones en casas o clubes donde los chicos podrán relacionarse con sus amigos bajo la atenta mirada de los adultos.
Compre ene l supermercado golosinas, galletitas y latitas de gaseosas y guárdelas bien. Al salir con los chicos, llévelos en la cartera para evitar los asaltos en el kiosco.
Con un poco de ingenio puede convertir el cuidado del jardín en una actividad apasionante. Remover la tierra, cambiar una planta de maceta, arrancar yuyos o descubrir nuevos brotes puede ser muy estimulante para los más chicos.